![]() |
| Fuente: Internet |
La alineación y compromiso de los colaboradores no se logra sólo con la
declaración de la misión y los valores, como se describió en un artículo
anterior. Esta acción es el primer paso, pero no el único. Existen dos fases más en las que se
debe trabajar para obtener dichos resultados. Cabe advertir que estos se
obtienen en un proceso lento pero efectivo.
La declaración de los valores debe corresponder a los prioritarios para
cada empleado y ponerlos en consenso, para seleccionar los que mejor se
acomoden al equipo de trabajo. De esta forma la identificación y apropiación de
los valores será más fácil, porque serán los que ellos mismos consideran
importantes para realizar sus labores.
Posteriormente, la integridad y congruencia entre lo que se dice y lo
que se hace por parte de la alta gerencia y de la persona encargada de promover
la cultura corporativa, Recursos Humanos o el departamento de comunicación interna,
serán el motor que eche andar las siguientes fases. Fomentará credibilidad y
colaboración en el trabajo que se realiza.
![]() |
| Fuente: Internet |
En este punto, puede surgir la siguiente cuestión ¿Por qué son tan
importantes los valores? Porque si confiamos en que la ética y la transparencia
pueden hacer prosperar y llevar al éxito a una empresa, los valores tienen que
gobernar y administrar la organización. Definitivamente, serán los valores los
que guíen cada decisión y acción realizada por cualquier trabajador o departamento.
![]() |
| Fuente: Internet |
Ahora sí, se puede continuar con la siguiente etapa: comunicar. Todos los
colaboradores debe conocer cuáles son los valores que rigen la empresa. Desde
los directores de cada departamento hasta el personal de mantenimiento o de
campo. De lo contrario, la dirección y sintonía pueden perderse en el camino.
La fase de comunicación incluye material impreso, digital y reuniones
informativas. Se planificará impresión
de folletos, adhesivos, tarjetas y otros elementos que informen y recuerden
constantemente al público interno y externo las conductas más importantes para
la institución. La efectividad de los medios utilizados debe ser evaluada
periódicamente.
![]() |
| Fuente: Internet |
Con la declaración y comunicación de valores, se dará un paso
trascendental y necesario, para que estos sobrepasen el papel y toquen la
realidad de las labores diarias de la empresa. Alineación. Por su importancia
será la etapa más difícil y larga. Tomará años la aplicación y adaptación, pues
trata de que cada colaborador, directo e indirecto, actúe de acuerdo a los
valores establecidos.
El orden no lo impondrá el gerente o personal de Recursos Humanos sino
los valores. Requiere de diseñar instrumentos que permitan su fácil aplicación
en cualquier situación o dificultad que enfrente el personal. La intervención
de los directivos será escasa si los instrumentos son efectivos. Los cuales se
dividen en identificar la problemática, la solución y la evaluación, con base a
un valor en específico.
![]() |
| Fuente Internet |
Entonces, cuando todos respetan a los verdaderos administradores, los
empleados cambian su conducta en el trabajo, la familia y la comunidad.
Encuentran un estilo de vida favorable para vivir con integridad y
satisfacción. El compromiso y entrega con la empresa se dará de forma natural y
espontánea. Sin exigencias ni obligaciones.
Bibliografía
Blanchard, Ken; O’Connor,
Michael. 1997. Administración
por valores. Colombia: Grupo Editorial Norma. P.
150.
Ulsen, Jorge; Arriagada, José. 2011. Colaboradores alineados y comprometidos. Revista Imagen y
comunicación. Agosto. P. 22-26





No hay comentarios:
Publicar un comentario